11-12-2011

La radioafición chilena está de luto, ya que en la
noche del viernes 9 de diciembre de 2011 perdió a uno de sus mejores
integrantes.
Ignacio Martínez Astorquiza, CE2MH, Presidente de nuestra Fundación
AMSAT-CE, y ex Presidente de FEDERACHI, ha tomado el camino de la
eternidad.
Recordaremos siempre a Ignacio por su alma noble, justa, sabia y
generosa; por la amistad a toda prueba que nos brindó siempre, por
su entusiasmo, por su inmensa capacidad organizativa, por su
permanente alegría y buen humor, y por habernos motivado a ser
radioaficionados que -más allá de practicar nuestra actividad, desde
la comodidad de nuestros hogares- lo hiciéramos siempre buscando el
engrandecimiento de la radioafición toda y el beneficio de las
comunidades en las que vivimos.
En la década del 70 Ignacio fue director y luego Presidente de Radio
Club Valparaíso; su valiosa gestión de entonces permitió que esta
institución adquiriese la magnifica sede que hoy posee en la plaza
Victoria de Valparaíso.
En la década de los 80, Ignacio fue Presidente de FEDERACHI, entidad
a la que logró sumar un gran número de Radio Clubes. En virtud de la
labor de Ignacio y del equipo que lo apoyaba, se realizaron
importaciones masivas de equipos de radio, a muy bajo costo, e
inolvidables congresos, con delegados que venían de todo el país,
donde se debatieron interesantes temas relacionados con nuestra
actividad. Como fruto de esos congresos se lograron por ejemplo
metas tan ansiadas como la elaboración de un nuevo reglamento para
el servicio de radioaficionados, y la delegación de los exámenes,
que antes se tomaban sólo en la Subsecretaría de Telecomunicaciones,
y que pasaron a tomarse en los Radio Clubes, con examinadores
voluntarios, que también eran radioaficionados.
En la década de los 90 Ignacio asumió un nuevo desafío como
radioaficionado, cuando FEDERACHI le encargó la creación de nuestra
Fundación, AMSAT-CE, con el objeto de diseñar y construir un
satélite chileno para los radioaficionados de todo el mundo. Esta
idea surgió luego de conversaciones entre la Fuerza Aérea de Chile y
FEDERACHI, que pretendían abordar ese proyecto de manera conjunta, y
que lamentablemente -por diversos motivos- no fructificaron. Sin
embargo, el desafío ya estaba lanzado, e Ignacio lo tomó, como
siempre, con su entusiasmo y dedicación habituales.
Al comienzo el proyecto despertó un gran entusiasmo en la
radioafición chilena, y se lograron además los valiosos patrocinios
de Entel, del entonces Centro de Estudios Espaciales de la
Universidad de Chile, de la Armada de Chile y de Subtel. Pero luego
el entusiasmo de la radioafición fue mermando, y AMSAT no logró
obtener los nuevos patrocinadores que requería. Pese a ello, y luego
de casi dos décadas de trabajo constante de Ignacio y del equipo de
colaboradores que lo acompañó, los satélites se encuentran en un
grado de avance cercano al 70%. Sólo la tenacidad de Ignacio
permitió superar las adversidades, y llevar el proyecto al lugar
donde hoy se encuentra.
¿Lograremos hacer realidad el sueño de un satélite chileno, ahora
que Ignacio ya no está con nosotros? Sólo Dios lo sabe, pero
procuraremos no abandonar ahora nuestras herramientas e
instrumentos, sobre todo porque Ignacio nos dejó cerca de la meta.
Otro gran sueño de Ignacio también quedó pendiente: unir a la
radioafición chilena. Ojalá que las nuevas generaciones de
radioaficionados aquilaten la labor y el pensamiento de Ignacio, y
se interesen por seguir sus pasos, para que algún día logremos una
organización grande, fuerte y poderosa, que nos acoja a todos.
Desde esta página vayan nuestras condolencias a Patricia Bello, su
conyugue y compañera, que tanto apoyo entregó a todo lo que Ignacio
realizó en vida. Vayan también nuestras condolencias para sus hijos
Ignacio Andrés, Bernardita y Paulina, y para toda su familia.
Ignacio, amigo querido, quienes de un modo u otro estuvimos cerca de
ti, agradecemos a Dios la oportunidad de haberte conocido. Ignacio,
amigo ejemplar e inolvidable, descansa en paz.
Viña del Mar, 10 de diciembre de 2011
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